El estudio independiente en la práctica académica

independiente

De los Santos (1996) define el estudio independiente como el “proceso dirigido hacia el autocontrol y la autoevaluación, como una actividad orientada hacia la formación de habilidades intelectuales para la construcción ininterrumpida de conocimiento y aprendizaje, al asumir los elementos presentes en dicho proceso y las variables que intervienen en el quehacer académico de los sujetos a quienes se dirige una propuesta educativa.” (p.3). Si esta definición se relaciona con lo planteado por el ILCE[1], específicamente en cuanto a las capacidades que se busca adquieran sus estudiantes, la frase “por sí mismos” aparece en todas ellas, por lo que la relación entre lo que el autor define y el Módulo Propedéutico queda en estrecha vinculación.

Recupero el autocontrol y autoevaluación de la definición original. Como estudiantes de una propuesta a distancia, la primera cualidad es indispensable para organización del trabajo y, de esta manera, el cumplimiento de los objetivos en tiempo y forma. En cuanto a la segunda, la figura del asesor es de guía, no de sustituto de padre, por lo que es indispensable que cada participante sea capaz de, antes de enviar su trabajo, asumir la responsabilidad de realizarlo de la mejor manera posible de acuerdo a su nivel de aprendizaje.

Coincido con el autor cuando afirma: “Sin oportunidades para interactuar y obtener retroalimentación, la actividad se convierte en transmisión de contenido y no en educación.” (p. 9). Resaltaría en la propuesta del Módulo Propedéutico –y es de esperarse que en el resto de la MCyTE siga siendo así–, la vertiente del trabajo colaborativo entre estudiantes, así como la comunicación con el asesor y con las otras sedes durante las telesesiones. Desde mi punto de vista es una característica importante de la propuesta didáctica del CECTE, pues estas estrategias enriquecen y potencian el trabajo individual y hacen la diferencia entre educación a distancia y autodidactismo.

La oportunidad entonces, está dada: el módulo Propedéutico será un espacio en el que pondremos a prueba nuestra capacidad para el aprendizaje independiente y colaborativo, el autocontrol y la responsabilidad para la construcción de nuestro propio aprendizaje.

De los Santos. E. “El estudio independiente: consideraciones básicas”. En Ávila. P. Morales. C. (1996). Estudio Independiente. México: Ilce


[1] Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (1995). Taller de estudio independiente, Guía del Coordinador. México, p. 76

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Una respuesta to “El estudio independiente en la práctica académica”

  1. Rosario Says:

    Excelente trabajo, Itzel. Enhorabuena


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