Características principales de un texto académico

texto academico

Un texto de carácter académico debe cumplir con características especiales. Por principio de cuentas se debe tomar en cuenta al emisor y el receptor. Como emisor tenemos a un miembro de una comunidad científica. Sus lectores serán otros de esa misma área del conocimiento, quienes pondrán en tela de juicio sus aseveraciones al leerlas en un documento difundido a través de un medio escrito especializado.

En Emergencia planetaria: necesidad de un planteamiento global (Vilches, A. y Gil Pérez, D., 2007), la procedencia académica de los investigadores queda de manifiesto desde el inicio, con la Universidad de Valencia como institución que los arropa con su prestigio. La referencia a la fecha de presentación y de aceptación del trabajo evidencia el aval de otros miembros de la comunidad antes de su publicación. Las únicas dos características imposibles de verificar en la versión electrónica son el proceso de creación y las convenciones tipográficas (como Arial de 11 puntos del presente trabajo). Esto no significa que no haya existido, simplemente que, al ser ya un artículo publicado, no se conocen las versiones del borrador ni de las características tipográficas originales del documento. Montaner y Muxí (2007) introducen, contextualizan, dan referencias, incluyen citas, argumentan, exponen su metodología, establecen su propia postura, presentan conclusiones… Si bien no abundan las figuras, tablas o ilustraciones, en el cierre proveen un diagrama que sintetiza sus resultados.

Respecto al artículo Escuela del Oeste, Obernai (Montaner J. y Muxí, Z., 2007). “Piezas de urbanismo sostenible” (Parte II), se encuentra que faltan varias de las características señaladas para el texto buscado. En cuanto a los casos del proceso de creación y características tipográficas, las observaciones serían las mismas que el análisis anterior. Respecto a la seriedad de los investigadores, la falta en cuanto a una institución de procedencia puede deberse al tipo de publicación, que parece ser para el público abierto, más que el especializado. Esto se aprecia también en el manejo del lenguaje que, aunque posee terminología especializada, no parece ser tan acentuada como para el científico. Su estructura es clara en cuanto a introducción, exposición y conclusión, y contiene ilustraciones, pero su extensión es breve (hay que señalar que es la segunda parte de un texto previo), por lo que no hay margen suficiente para plantear metodología, establecer antecedentes de manera más profunda y comparar con resultados diferentes. La brevedad también tiene por consecuencia el que no existan citas textuales, únicamente referencias. Se extraña sobre todo, una bibliografía, esencial en el caso de los textos académicos.

Como conclusión se puede establecer que es importante diferenciar un texto académico de uno de divulgación, pues mientras que el primero está dirigido a miembros de la misma comunidad científica, el segundo se encarga de acercar el tema a lectores que conocen poco o nada de ella. Esto hace que el tratamiento sea diferente. En el caso de los textos seleccionados, el de Vilches y Gil (2007) es de carácter académico, y cumple prácticamente con todas las características señaladas por Teberosky (2007). El de Montaner y Muxí (2007), por otro lado, se ajusta más a uno de divulgación y, aunque conserva ciertos rasgos de los señalados por el artículo de referencia, no cubre todos ellos. Para los investigadores, un texto de divulgación es insuficiente, quizás pueda servir como información de contexto, pero es fundamental que sus fuentes para futuros trabajos, cumplan rigurosamente con las características de uno académico, si es que aspiran a ser tomados en serio.

Bibliografía

Vilches, A. y Gil Pérez, D. (2007), Emergencia planetaria: necesidad de un planteamiento global. Consultado el 16 de agosto de 2009 de http://revistas.um.es/educatio/article/viewFile/716/746

Montaner J. y Muxí, Z. (2007), Escuela del Oeste, Obernai. “Piezas de urbanismo sostenible” (Parte II). Consultado el 16 de agosto de 2009 de http://www.arquinews.com/arquitectura-sostenible/escuela-obernai-duncan-lewis/

Teberosky, A. “El texto académico”. En: Castelló, M. (Coord.)  (2007). Escribir y comunicarse en contextos científicos y académicos. España: Graó. pp. 17-46

Ver también

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